Que no se acabe

Cuando se masificó el uso de la fotografía digital, algunos compañeros vaticinaron el fin de la fotografía química. Hace unos años, eventos como el cierre de AgfaPhoto primero y la presentación de quiebra de Kodak después, parecieron darles la razón. Es que las leyes de mercado indican que si no es rentable producir materiales para unos pocos locos que seguimos haciendo fotografía química, entonces estos pocos locos nos tenemos que joder y quedarnos sin nada.

Pero lo cierto es que hoy por hoy aún se siguen produciendo películas, papeles y químicos. Claro, mucha menor variedad y cantidad, pero hay.

Hasta ahora no tuve problemas para conseguir la película que utilizo. Con el papel no tuve tanta suerte, algunas veces tuve que pasarme un tiempo sin poder hacer copias hasta conseguir el que uso. En cuanto a químicos, ya no consigo revelador para papel en envase chico y tengo que preparar en cantidad, y sustituir algún producto por alguna alternativa que esté disponible en el momento.

Pero nunca sé qué conseguiré mañana. No sé si la fotografía química terminará muriendo como la música en LP’s de vinilo (pregunta a los melómanos, ¿se sigue editando música en LP?) o si sobrevivirá como los libros en papel.

Yo, mientras pueda, seguiré con esta locura de convertir bromuro de plata en plata metálica en mi cuarto oscuro…

 

 

El comienzo…

Estuve dando muchas vueltas antes de iniciar este blog. Tengo varias cosas ya escritas que iré publicando, varias ideas en la cabeza que esperan ver luz. Realmente no sabía por dónde empezar.

Qué mejor entonces que comenzar por el principio. Es así que contaré la historia de mi primer foto premiada en un concurso. Se trata de “Ser”, del año 1986.

La foto la hice básicamente para un cortometraje que estábamos filmando con un grupo de cine al que pertenecía. Se trataba de “Descubrí un mundo”, del grupo Litat.

Recuerdo que tomé la fotografía con flash en la casa que hacía las veces de set de filmación, y cuando revelo los negativos, en el baño, por supuesto, veo la sombra de las manos y barrotes reflejada en la pared del fondo. Por una de esas casualidades, tenía (tengo aún) una caja de película gráfica Agfa Litex O 811p y se me ocurrió hacer una copia por contacto para obtener un positivo. Esas sombras tan molestas había que eliminarlas, pero no sabía cómo. Asi que tomé una hoja de afeitar y me puse a raspar el fondo. Luego volví a hacer una copia por contacto obteniendo un nuevo negativo, el que dio origen a esta foto.