Vida submarina

Hace algunos años, en un viaje, visité una isla en el Caribe donde estuve nadando alrededor de peces de diversos colores: azules, amarillos, hasta algunos con manchas tipo leopardo. Esos recuerdos están sólo en mi memoria, ya que no tenía forma de registrarlos bajo el agua. Al regreso de ese viaje compré una cámara sumergible, esperando la oportunidad de sacarle provecho.

Ese momento llegó recientemente, en las costas de Brasil. Esta vez, el cardumen era de una sola especie, pero colorida: amarillo y negro a rayas, cual hinchas de Peñarol, nadaban cerquita de la orilla, entre las personas que los mirábamos maravillados. Esta vez sí llevaba la cámara sumergible.

Más tarde vi delfines, pero ya no tenía la cámara a mano, por lo que nuevamente serán imágenes que me guardaré en mi memoria…

 

Estilo propio II

La serie de fotos en la que estuve trabajando estos últimos años es muy distinta a todas las que había hecho antes.

Distinta desde el comienzo, ya que, mientras las anteriores fueron un conjunto de fotos que fui haciendo en base a un tema común, esta serie primero nació en un papel, donde hice el boceto de cada una de las imágenes que la iban a integrar (por suerte al lado de cada dibujo anoté de qué se trataba, porque no sé si hoy podría descifrarlos).

Distinta al hacer las tomas ya que, mientras que las demás fueron con luz natural, éstas las hice con flashes de estudio y telón de fondo.

Tan distintos fueron los negativos que, mientras que siempre tuve que trabajar las copias para obtener detalles en las zonas claras, esta vez debí cuidar que no se oscurecieran demasiado.

Cinco fotos de esta serie integraron la muestra “Diversidades“, junto con las de otros autores. Me sorprendió que al visitar la exposición, una persona que evidentemente me conoce (como si fuera mi propia hermana), enseguida haya reconocido mis obras. Le conté sobre todas estas diferencias, y ella sentenció: «Pero vos seguís siendo vos…»

 

 

 

Mamiya GoPro 4.5

El mes pasado estuve haciendo algunas fotos en el vivero dunícola Florentino Ameghino de Miramar, con mi Mamiya 645 Pro TL. Para los que no son del palo, es una cámara de formato medio, de esas que usan película (si no se acuerdan, son esos rollos de celuloide con una emulsión sensible a la luz, que luego hay que revelar para ver las fotos), un tanto más grande y más pesada que una réflex de 35mm. En un momento, desde uno de esos carromatos típicos de Miramar, escucho la voz de un chico que me pregunta si eso es una GoPro. No sé de dónde pudo venir la confusión. Quizá porque estaba usando un monopié, pero en este caso, para soportar el considerable peso del equipo, no para hacerme una selfie. Ya me gustaría ver a alguno con una de éstas en la cabeza, la tortícolis que le va a dar…

La foto? No, para eso hay que esperar que la revele. Que no quedó claro que no es una GoPro?